decatlón día 3. Yael
tercer día y las dudas se multiplican: por un lado, me gusta eso de volver al núcleo gualístico, la peregrinación de un pobre tipo, la búsqueda y las cuestiones sociales. por el otro, me parece que no podemos desperdiciar, no al menos en esta etapa inicial, la multiplicidad de ideas, voces y líneas. confieso que no releé el MAMOTRETO, pero también que creo que eso es lo correcto por el momento: ir armando de nuevo una idea nueva. y en ese sentido me parece que lo que podemos hacer es laburar las líneas periféricas para ponerlas al servicio de la central, la de peregrinación-cuestión social.
mi visión general a la distancia es que había una línea casi independiente tipo madmax que puedo suponer extirpable sin demasiado daño, y lo que me daría pena perder es todo aquello que bordaba la historia, las canciones populares, el guy, los textos raros que sumaban periferia. no hay mucho backstage en este día porque tengo un resplandor de idea global y no quiero que se apague: básicamente tenemos: 1) la cosa Ratzinger, la cosa tuya, tu voz que queda en tus manos; 2) si mal no me acuerdo creo que la cuestión de la persecución la podemos arrancar a partir de la línea heráldica, que si bien puede ser muy maniobrable, nunca tiene desperdicio; 3) tenemos los tripleconsonantes del futuro para analizar "antropológicamente". no está nada mal. lo de la magia negra no me lo acuerdo, ¿no es parte de lo que queremos volar de entrada? contame más.
pareciera como que mi papel, por el momento, es traer las voces de los otros, por eso elijo este texto del Heraldo Negro, porque me parece que, como te decía, de acá podemos arrancar una línea de persecución social que no sea de sábados de super acción. en todo caso, siempre es más fácil seguir dándole a la tijera.
Gual (periferia I)
"Descanse bien, Ma Kopinki, ya llegamos. Usted debIa saber que Ibamos a llegar. AUn no encontramos su cueva, pero denos tiempo; ya la alcanzaremos a usted. No sE si sabIa que la conocIamos aUn estando aquI, imagino que en sus estudios no habrA supuesto; pero tambiEn supongo que jamAs creyO que eramos alguna clase de amenaza. HabrA pensado que sOlo podIamos tener de usted un rastro volatil de caminos que alguna vez ha pisado. Siempre supimos, Ma Kopinki, siempre que pudimos. Es verdad que la cabra deshizo su rastro, Ma, pero las huellas suyas son profundas y ya nos han traIdo a su tumba. Ya ve, no es tan facil; nosotroas *no podemos rendirnos*. Si usted 'el gual blah, blah, blah', nosotroas sabIamos 'usted que el gual blah, blah, blah'. Se podrIa pensar que estamos un paso por detrAs suyo; aunque yo prefiero pensar que estamos mAs adelantados que su prole. A ellos, prudente y ofIdica Ma, sOlo les hablaba; saben la mAscara y nada mAs. Pero nosotroas, que fuimos mAs veloces que usted, Ma deseosa de escondites, sabemos el rostro que a ellos les negO.
"Acaso creyO que 'sus papeles' eran suyos? PensO que el viento muerto lo habIa traIdo? AUn creIa en los accidentes en un mundo de incidentes?
"Nosotroas sabemos que usted nos imaginO. Sino... QuE sentido tendrIa la cabra?
"AsI como nosotroas somos su mitologIa, usted es la nuestra. JamAs confiamos del todo en una bestiecita como usted, Ma Kopinki, que supiera leer. Usted tenIa algo que nosotroas quizA, en este peculiar caso, correspondiera el 'nosotros'; hablo de la Epoca de sex envidiabamos, Ma, y era su valor. Sabiendo que serIa Yocasta y EurIdice escapO a cumplir su destino. Usted supo que en nuestro cuidadoso vivir no podIa cumplir su destino, y escapO aquI o la escapamos hasta aquI, ya no interesa con las bestiecitas nOmades que cagan en donde sean atrapados por la necesidad. LLegO a destinarse en lo escrito a/desde/hasta/sin/sobre/ tras/entre(etcs) lo escrito.
"Esa fe en lo escrito fue su perdiciOn, y se salvO. Vea sino, tramposa Kop, acA estoy haciendole el Orfeo. Es como tristemente le confesE: NO PODEMOS RENDIRNOS. Usted obligO a su prole a un Destino, y nosotros tenemos que frenar la esquizofrEnica mAquina que usted reacondicionO. Es duro que estemos destinados, nosotroas, a evitar el Destino... Blah, blah, blah; esos juego de palabras son mAs suyos. No es cierto? Al parecer le sirviO para eso la papeleta del Romanticismo. Nosotroas, que somos ingenuos Mamita, se lo tirAbamos a usted porque los sabIamos inservibles. Fe en quE? Es ridIculo! SOlo un alma funesta, como la suya, fatal Kopin, pudo restaurar la mitologIa del genio, del elegido, del destinado; del igual que resalta entre los iguales. Se diO cuenta, Ki vil, que usted tambiEn fue Orfeo? Trajo un muerto a la vida. La igualdad! Y lo mirO a los ojos y lo devolviO al Hades, y construyO la gualdad.
"No, Ma Kopinki criptOgrafa, no crea que esa es nuestra conclusiOn. SOlo es mi hipOtesis, tal vez la Gualdad sea mAs mi deseo que su producto.
"Encontraremos su cueva, no crea que no lo lograremos, y sabremos por fin los relieves de su mAscara. Nosotroas no tenemos 'fe', nosotroas podemos destruir todas nuestras creencias ante la primer materialidad que nos contradiga. Somos evolucionados. Y asI seremos mejores que su prole.
"Necesitamos saber, Ma scalzone, cuAnto y quE le ense#o a su prole. Como Orfeo soy bastante pobre, estoy codenado al monOlogo. Es que no puedo mirar atrAs, volver a ver su rostro, o la perderE para siempre. Pero dEjeme que le cuente lo que usted me dirIa:
" 'Papeles que traIan sedimentos de fantasmas, muerte de siglos cristalizada; y me traIan a mI.
" 'HabrA elegidos y habrA elecciones; soy el gEnesis de esta Biblia y de este biblos.
" 'No habrA apocalipsis; sOlo intervalos, como en esos modernos(1) teatros.
" 'Violarme, pues soy la ley, es la ley. Quienes me violen serAn los lIcitos y los ilegales. Mas, como toda ley, tengo una puerta distinta para cada ser, y cada elegido me violarA de modo distinto. ExistirA, no lo dudo, quien me viole por no violarme. Soy el constante muerto de la profanaciOn, la MADRE. Respetadme: Violenme! Ense#arE falso y eso serA la verdad, y la primer verdad la que subyuga a "falso" mi ense#ar serA ficciOn.
" 'SerAs cacofOnico. En tu cacofonIa estA tu eufonIa: violas la norma musical.
" 'SerAs sexuado; el placer violado.
" 'Te dirE "no", que es tu licencia de hacer.
" 'Me contradigo, pues albergo multitudes. Me contradices, porque eres mi multitud unica en la identidad, en l diferencia.
" 'Violentame, mIrame el rostro y dEjame morir.' "
El hombre aunque bien podrIamos reusar de esta categorIa en quien desconoce por convicciOn el coito deposita el papel sobre la tierra y toma el firador que alguien (quizA yo) le alcanza. AlgUn gesto nervioso de reprobaciOn cruza el viento. Al persecutor no le importa.
Es que los compa#eroas del persecutor reprueban ese ceremonial cargado de ornamentos artificiosos. Dejar bajo la tierra, suciedad y mAscara, los huesos del primer eslabOn persecutado? Desterrarlos tan gilmente de la persecutaciOn? Perder la valiosa informaciOn ribonuclEica que esos huesos darIan, DNA de prole fugitiva?
Pero el persecutor manda y los demAs deben acceder. El destello del firador prende el papel y algunos de la comitiva se tapan los organos respiratorios, las glAndulas se les irritan con facilidad, jamAs han estado frente al humo y no lo terminan de creer. MAs allA de la obvia piedra que estA poniendo el persecutor en la persecutaciOn, de esa indignaciOn lOgica de cualquiera que estE comprometido con su letra, mAs allA de ese pensar; estA ese sentir... el humo. Algo que el persecutor hace, seguramente, sOlo para torturarlos.
Pero la verdad desde acA se esto, que tal vez corresponda a la "veritas" es que la sabe lunga: si la expediciOn fracasa, allI deja una huella para la que sigue, y para una que metasiga, y para una infinita. Cualquier imbEcil, hasta uno de sus acompa#antes, podrA reconstruir las cenizas y leer y desencriptar y seguir y concluir la persecutaciOn.
AdemAs, no necesita nanalizar nada. Sabe de memoria cada nucleOtido de la Ma Kopinki; como si eso fuera poco, ya tiene los datos para encontrar la cueva y alcanzar asI a la cabra.
Es que el persecutor debe memorizar cada uno de sus productos.
Para el persecutor no existe la inocencia. Por eso no tiene fe.
Saluda a la Ma, mirando el fuego de la lApida. "Alguna vez, hijita, cuando persecutemos la prole y liberemos (y libremos) a sus perseguidores; cuando el dIa del Gual; serAs reconstruida. Y entonces me sexuarE al conocerte, te besarE tu seno, que es mIo, y el vacIo se completarA", murmurarIa tal vez.
Saca del valijar su mezcladora, programa un pisco y se atraganta por la Ma Kopinki; por la que fue Wilda entre los grises.
Entre sus compa#eros ruge a fiera del murmullo sin romper jamAs el silencio : el persecutor estA sentimentalizAndose. Alguno deberA comandar la religiOn. Cargan en sus mardems "Persecutor limitando romanticismo, promete sexualidad; retrOgrado. Lucha interna: yo escindido. Proyecto de fe y peligro consiguiente de la persecutaciOn. Primer hipOtesis: el persecutor se volverA Ratzinger. Segunda sospecha: matarA a Ratzinger con ceremonia no data entry ".
El persecutor se da vuelta con calma y apunta con el firador a uno de sus acompa#antes y lo prende. El cuerpo se enciende y, muy sorprendentemente, algunos de sus compa#eros se sienten escandalizados. Pregunten bien quE es un "yo dividido". QuiEn es el dividido? el que cambia sus caras, descartando la anterior, o el que oculta? Un mardem es siempre un "yo divido"; aUn cuando la conexiOn sea directa. Ustedes pueden ver todos mis rostros; de su suceciOn se desprende la identidad Unica. Yo veo sOlo un rostro imperecedero en cada uno de ustedes, pero sus mardems todo el tiempo cambian... QuiEn tiene el "yo dividido"?
AsI el persecutor borrO las sospechas de romanticismo y fe, y fue de nuevo el subcomandante de los suyos.
Hubiera querido ordenar "A la cueva!", pero ya todos habIan escuchado eso antes de su enunciaciOn; estimo yo desde acA.
El mardem del firado, derritiendose con los dos o tres mil centIgrados, llegO a suspirar retazos de una canciOn moderna que sus Gbites no quisieron borrar; una triste balada que nadie quiso desencriptar en la Grande y que ahora estA ahI, como tantos otros adornos de la memoria de los mardems. Telara#as de la habitaciOn de cada memoria persecutoria, telara#as que depositan ellos con estilo barroco.
Levantan el polvo en su partida, con el fondo...
"es tu divina presencia...."
"tu entra#able transparencia..."
Me encantarIa creer que en ese momento comencE a entender que mi yo estubo, estaba, estA, estarIa y estarA escindido para siempre. Porque desde entonces hubo cosas que no cargaba en el mardem. QuizA porque el persecutor lo habIa quemado, o quizA porque los estudios la historizaciOn de las ideas de (sobre/tras/con/contra/etcs) la Ma Kopinki me habIan afectado. HabrE sido el compa#ero firado?
CaminE con el persecutor, pero estaba congestionado. Cuando, en el recanso, nos limpiAbamos y vI el cuerpo desnudo del persecutor hUmedo y chorreante, tube una erecciOn. QuiEn sabe? Pero el goteo de sus senos, la lInea aurAtica del agua sobre sus curvas y/o el recubrimiento piloso de su vagina, que como ala o abanico, cuando devela oculta y cuando oculta devela, me ereccionaron. Lo desee como se hacIa en la modernidad o en la Epoca sex. Y supe que tendrIa que huir y matar o amar a Ratzinger.
Pero bueno.
QuizA, y fue lo que dije al persecutor cuando viO que mi pene estaba erecto, es que tengo una relamida envidia por no tener esas glAndulas mamarias y ese miembro retrotraido, guardado en mI mismo o directamente desaparecido.
De todas formas seguI con el persecutor un buen tiempo, y creo que fui muy hAbil para esconder mi yo dividido. O, el persecutor me creyO de ayuda por mi escinciOn yoica y ... No, el persecutor muestra todas sus caras, lo hubiera manifestado.
Cuando huI me sorpendiO que nadie me halla detenido o siquiera notado. A veces pienso que, en realidad, ninguno tenIa identificaciOn salvo el persecutor. Nosotros, sus compa#eros, estabamos asidos como un solo acompa#ante; tal vez llevado de la correa de la tensiOn sexual y con el bozal del mardem y el valijar. Otra veces, o las mismas, creo que en realidad sI se dieron cuenta que yo no estaba mAs con ellos, que yo era uno entre unos, y que me persiguen para que vuelva al grupo o que muera por la deslealtad del yo escindido. Existen ciertos humos que el cenit propaga, y me llenan de pavor. No sE si es mi amor, el persecutor, o mi amor, Ratzinger; o sI, como teorizabAmos entonces, son el mismo. Unas terceras veces, o la misma siempre, pienso que yo serE Ratzinger; que la Ma Kopinki, en realidad o en ficciOn , habIa tenido un profundo fracaso que sOlo el persecutor podIa sanar por error por parafracaso . Y que tendrE que buscar el Gual, pero no por la palabra mAscara de la Ma, sino por la palabra del persecutor que estudiO la palabra de la Ma y me la diO a mI, Rat.
Pero, bueno.
Mejor que revea los estudios del persecutor. Creo que allI estA mi hora mAs densa, mi niebla, y mi sombra imposible de saltar. Tal vez sea la multitud.
Heraldo Negro
(1) Es de suponer que el uso y la semAntica de la palabra "modernidad" ha cambiado su valencia desde aquel momento a este. Tomemoslo, si lo quieren traducir a lengua moderna, como sinOnimo de "viejo", "antiguo" y/o "en desuso". (N. del Cara de Ni#o)
mi visión general a la distancia es que había una línea casi independiente tipo madmax que puedo suponer extirpable sin demasiado daño, y lo que me daría pena perder es todo aquello que bordaba la historia, las canciones populares, el guy, los textos raros que sumaban periferia. no hay mucho backstage en este día porque tengo un resplandor de idea global y no quiero que se apague: básicamente tenemos: 1) la cosa Ratzinger, la cosa tuya, tu voz que queda en tus manos; 2) si mal no me acuerdo creo que la cuestión de la persecución la podemos arrancar a partir de la línea heráldica, que si bien puede ser muy maniobrable, nunca tiene desperdicio; 3) tenemos los tripleconsonantes del futuro para analizar "antropológicamente". no está nada mal. lo de la magia negra no me lo acuerdo, ¿no es parte de lo que queremos volar de entrada? contame más.
pareciera como que mi papel, por el momento, es traer las voces de los otros, por eso elijo este texto del Heraldo Negro, porque me parece que, como te decía, de acá podemos arrancar una línea de persecución social que no sea de sábados de super acción. en todo caso, siempre es más fácil seguir dándole a la tijera.
Gual (periferia I)
"Descanse bien, Ma Kopinki, ya llegamos. Usted debIa saber que Ibamos a llegar. AUn no encontramos su cueva, pero denos tiempo; ya la alcanzaremos a usted. No sE si sabIa que la conocIamos aUn estando aquI, imagino que en sus estudios no habrA supuesto; pero tambiEn supongo que jamAs creyO que eramos alguna clase de amenaza. HabrA pensado que sOlo podIamos tener de usted un rastro volatil de caminos que alguna vez ha pisado. Siempre supimos, Ma Kopinki, siempre que pudimos. Es verdad que la cabra deshizo su rastro, Ma, pero las huellas suyas son profundas y ya nos han traIdo a su tumba. Ya ve, no es tan facil; nosotroas *no podemos rendirnos*. Si usted 'el gual blah, blah, blah', nosotroas sabIamos 'usted que el gual blah, blah, blah'. Se podrIa pensar que estamos un paso por detrAs suyo; aunque yo prefiero pensar que estamos mAs adelantados que su prole. A ellos, prudente y ofIdica Ma, sOlo les hablaba; saben la mAscara y nada mAs. Pero nosotroas, que fuimos mAs veloces que usted, Ma deseosa de escondites, sabemos el rostro que a ellos les negO.
"Acaso creyO que 'sus papeles' eran suyos? PensO que el viento muerto lo habIa traIdo? AUn creIa en los accidentes en un mundo de incidentes?
"Nosotroas sabemos que usted nos imaginO. Sino... QuE sentido tendrIa la cabra?
"AsI como nosotroas somos su mitologIa, usted es la nuestra. JamAs confiamos del todo en una bestiecita como usted, Ma Kopinki, que supiera leer. Usted tenIa algo que nosotroas quizA, en este peculiar caso, correspondiera el 'nosotros'; hablo de la Epoca de sex envidiabamos, Ma, y era su valor. Sabiendo que serIa Yocasta y EurIdice escapO a cumplir su destino. Usted supo que en nuestro cuidadoso vivir no podIa cumplir su destino, y escapO aquI o la escapamos hasta aquI, ya no interesa con las bestiecitas nOmades que cagan en donde sean atrapados por la necesidad. LLegO a destinarse en lo escrito a/desde/hasta/sin/sobre/ tras/entre(etcs) lo escrito.
"Esa fe en lo escrito fue su perdiciOn, y se salvO. Vea sino, tramposa Kop, acA estoy haciendole el Orfeo. Es como tristemente le confesE: NO PODEMOS RENDIRNOS. Usted obligO a su prole a un Destino, y nosotros tenemos que frenar la esquizofrEnica mAquina que usted reacondicionO. Es duro que estemos destinados, nosotroas, a evitar el Destino... Blah, blah, blah; esos juego de palabras son mAs suyos. No es cierto? Al parecer le sirviO para eso la papeleta del Romanticismo. Nosotroas, que somos ingenuos Mamita, se lo tirAbamos a usted porque los sabIamos inservibles. Fe en quE? Es ridIculo! SOlo un alma funesta, como la suya, fatal Kopin, pudo restaurar la mitologIa del genio, del elegido, del destinado; del igual que resalta entre los iguales. Se diO cuenta, Ki vil, que usted tambiEn fue Orfeo? Trajo un muerto a la vida. La igualdad! Y lo mirO a los ojos y lo devolviO al Hades, y construyO la gualdad.
"No, Ma Kopinki criptOgrafa, no crea que esa es nuestra conclusiOn. SOlo es mi hipOtesis, tal vez la Gualdad sea mAs mi deseo que su producto.
"Encontraremos su cueva, no crea que no lo lograremos, y sabremos por fin los relieves de su mAscara. Nosotroas no tenemos 'fe', nosotroas podemos destruir todas nuestras creencias ante la primer materialidad que nos contradiga. Somos evolucionados. Y asI seremos mejores que su prole.
"Necesitamos saber, Ma scalzone, cuAnto y quE le ense#o a su prole. Como Orfeo soy bastante pobre, estoy codenado al monOlogo. Es que no puedo mirar atrAs, volver a ver su rostro, o la perderE para siempre. Pero dEjeme que le cuente lo que usted me dirIa:
" 'Papeles que traIan sedimentos de fantasmas, muerte de siglos cristalizada; y me traIan a mI.
" 'HabrA elegidos y habrA elecciones; soy el gEnesis de esta Biblia y de este biblos.
" 'No habrA apocalipsis; sOlo intervalos, como en esos modernos(1) teatros.
" 'Violarme, pues soy la ley, es la ley. Quienes me violen serAn los lIcitos y los ilegales. Mas, como toda ley, tengo una puerta distinta para cada ser, y cada elegido me violarA de modo distinto. ExistirA, no lo dudo, quien me viole por no violarme. Soy el constante muerto de la profanaciOn, la MADRE. Respetadme: Violenme! Ense#arE falso y eso serA la verdad, y la primer verdad la que subyuga a "falso" mi ense#ar serA ficciOn.
" 'SerAs cacofOnico. En tu cacofonIa estA tu eufonIa: violas la norma musical.
" 'SerAs sexuado; el placer violado.
" 'Te dirE "no", que es tu licencia de hacer.
" 'Me contradigo, pues albergo multitudes. Me contradices, porque eres mi multitud unica en la identidad, en l diferencia.
" 'Violentame, mIrame el rostro y dEjame morir.' "
El hombre aunque bien podrIamos reusar de esta categorIa en quien desconoce por convicciOn el coito deposita el papel sobre la tierra y toma el firador que alguien (quizA yo) le alcanza. AlgUn gesto nervioso de reprobaciOn cruza el viento. Al persecutor no le importa.
Es que los compa#eroas del persecutor reprueban ese ceremonial cargado de ornamentos artificiosos. Dejar bajo la tierra, suciedad y mAscara, los huesos del primer eslabOn persecutado? Desterrarlos tan gilmente de la persecutaciOn? Perder la valiosa informaciOn ribonuclEica que esos huesos darIan, DNA de prole fugitiva?
Pero el persecutor manda y los demAs deben acceder. El destello del firador prende el papel y algunos de la comitiva se tapan los organos respiratorios, las glAndulas se les irritan con facilidad, jamAs han estado frente al humo y no lo terminan de creer. MAs allA de la obvia piedra que estA poniendo el persecutor en la persecutaciOn, de esa indignaciOn lOgica de cualquiera que estE comprometido con su letra, mAs allA de ese pensar; estA ese sentir... el humo. Algo que el persecutor hace, seguramente, sOlo para torturarlos.
Pero la verdad desde acA se esto, que tal vez corresponda a la "veritas" es que la sabe lunga: si la expediciOn fracasa, allI deja una huella para la que sigue, y para una que metasiga, y para una infinita. Cualquier imbEcil, hasta uno de sus acompa#antes, podrA reconstruir las cenizas y leer y desencriptar y seguir y concluir la persecutaciOn.
AdemAs, no necesita nanalizar nada. Sabe de memoria cada nucleOtido de la Ma Kopinki; como si eso fuera poco, ya tiene los datos para encontrar la cueva y alcanzar asI a la cabra.
Es que el persecutor debe memorizar cada uno de sus productos.
Para el persecutor no existe la inocencia. Por eso no tiene fe.
Saluda a la Ma, mirando el fuego de la lApida. "Alguna vez, hijita, cuando persecutemos la prole y liberemos (y libremos) a sus perseguidores; cuando el dIa del Gual; serAs reconstruida. Y entonces me sexuarE al conocerte, te besarE tu seno, que es mIo, y el vacIo se completarA", murmurarIa tal vez.
Saca del valijar su mezcladora, programa un pisco y se atraganta por la Ma Kopinki; por la que fue Wilda entre los grises.
Entre sus compa#eros ruge a fiera del murmullo sin romper jamAs el silencio : el persecutor estA sentimentalizAndose. Alguno deberA comandar la religiOn. Cargan en sus mardems "Persecutor limitando romanticismo, promete sexualidad; retrOgrado. Lucha interna: yo escindido. Proyecto de fe y peligro consiguiente de la persecutaciOn. Primer hipOtesis: el persecutor se volverA Ratzinger. Segunda sospecha: matarA a Ratzinger con ceremonia no data entry ".
El persecutor se da vuelta con calma y apunta con el firador a uno de sus acompa#antes y lo prende. El cuerpo se enciende y, muy sorprendentemente, algunos de sus compa#eros se sienten escandalizados. Pregunten bien quE es un "yo dividido". QuiEn es el dividido? el que cambia sus caras, descartando la anterior, o el que oculta? Un mardem es siempre un "yo divido"; aUn cuando la conexiOn sea directa. Ustedes pueden ver todos mis rostros; de su suceciOn se desprende la identidad Unica. Yo veo sOlo un rostro imperecedero en cada uno de ustedes, pero sus mardems todo el tiempo cambian... QuiEn tiene el "yo dividido"?
AsI el persecutor borrO las sospechas de romanticismo y fe, y fue de nuevo el subcomandante de los suyos.
Hubiera querido ordenar "A la cueva!", pero ya todos habIan escuchado eso antes de su enunciaciOn; estimo yo desde acA.
El mardem del firado, derritiendose con los dos o tres mil centIgrados, llegO a suspirar retazos de una canciOn moderna que sus Gbites no quisieron borrar; una triste balada que nadie quiso desencriptar en la Grande y que ahora estA ahI, como tantos otros adornos de la memoria de los mardems. Telara#as de la habitaciOn de cada memoria persecutoria, telara#as que depositan ellos con estilo barroco.
Levantan el polvo en su partida, con el fondo...
"es tu divina presencia...."
"tu entra#able transparencia..."
Me encantarIa creer que en ese momento comencE a entender que mi yo estubo, estaba, estA, estarIa y estarA escindido para siempre. Porque desde entonces hubo cosas que no cargaba en el mardem. QuizA porque el persecutor lo habIa quemado, o quizA porque los estudios la historizaciOn de las ideas de (sobre/tras/con/contra/etcs) la Ma Kopinki me habIan afectado. HabrE sido el compa#ero firado?
CaminE con el persecutor, pero estaba congestionado. Cuando, en el recanso, nos limpiAbamos y vI el cuerpo desnudo del persecutor hUmedo y chorreante, tube una erecciOn. QuiEn sabe? Pero el goteo de sus senos, la lInea aurAtica del agua sobre sus curvas y/o el recubrimiento piloso de su vagina, que como ala o abanico, cuando devela oculta y cuando oculta devela, me ereccionaron. Lo desee como se hacIa en la modernidad o en la Epoca sex. Y supe que tendrIa que huir y matar o amar a Ratzinger.
Pero bueno.
QuizA, y fue lo que dije al persecutor cuando viO que mi pene estaba erecto, es que tengo una relamida envidia por no tener esas glAndulas mamarias y ese miembro retrotraido, guardado en mI mismo o directamente desaparecido.
De todas formas seguI con el persecutor un buen tiempo, y creo que fui muy hAbil para esconder mi yo dividido. O, el persecutor me creyO de ayuda por mi escinciOn yoica y ... No, el persecutor muestra todas sus caras, lo hubiera manifestado.
Cuando huI me sorpendiO que nadie me halla detenido o siquiera notado. A veces pienso que, en realidad, ninguno tenIa identificaciOn salvo el persecutor. Nosotros, sus compa#eros, estabamos asidos como un solo acompa#ante; tal vez llevado de la correa de la tensiOn sexual y con el bozal del mardem y el valijar. Otra veces, o las mismas, creo que en realidad sI se dieron cuenta que yo no estaba mAs con ellos, que yo era uno entre unos, y que me persiguen para que vuelva al grupo o que muera por la deslealtad del yo escindido. Existen ciertos humos que el cenit propaga, y me llenan de pavor. No sE si es mi amor, el persecutor, o mi amor, Ratzinger; o sI, como teorizabAmos entonces, son el mismo. Unas terceras veces, o la misma siempre, pienso que yo serE Ratzinger; que la Ma Kopinki, en realidad o en ficciOn , habIa tenido un profundo fracaso que sOlo el persecutor podIa sanar por error por parafracaso . Y que tendrE que buscar el Gual, pero no por la palabra mAscara de la Ma, sino por la palabra del persecutor que estudiO la palabra de la Ma y me la diO a mI, Rat.
Pero, bueno.
Mejor que revea los estudios del persecutor. Creo que allI estA mi hora mAs densa, mi niebla, y mi sombra imposible de saltar. Tal vez sea la multitud.
Heraldo Negro
(1) Es de suponer que el uso y la semAntica de la palabra "modernidad" ha cambiado su valencia desde aquel momento a este. Tomemoslo, si lo quieren traducir a lengua moderna, como sinOnimo de "viejo", "antiguo" y/o "en desuso". (N. del Cara de Ni#o)
0 Comments:
Post a Comment
<< Home